martes, 20 de abril de 2010

Nip Tuck: Dime lo que no te gusta de McNamara y Troy.



Cuando una serie te atrapa, te atrapa desde el comienzo, y eso sucedió con Nip/Tuck. El 3 de marzo, las 7 temporadas (separadas de una forma muy rara) tuvieron un final, de esos finales de compromiso, esos que uno sabe que vendrán por que ya no había nada que justificara una continuación.


Nip/Tuck, me marcó un antes y un después en la forma de ver series. Yo como muchos, era de las típicas, que les daba lo mismo saltarse uno o dos capítulos, total no importaba demasiado, la línea central jamás cambiaba de eje y ni siquiera habría que molestarse en bajar el capitulo no visto para no “perderse”. Normal costumbre de series ochentenas y noventeras. Lo de Nip/Tuck, fue una especie de adicción, la obsesión de ver capitulo, tras capitulo era alucinante. Historias morbosas y muchas veces sin sentido dejaban al espectador con ganas de ver más y mas. Con una 1ra primera temporada extraordinaria y una 2da bastante buena, íbamos perfecto, pero fue en 3ra cuando comenzó el debacle transformándose curiosamente también en la primera serie que me decepcionó a mitad de camino. En la 4ta, aunque recupero su esencia no sirvió de mucho cuando vimos que su sucesora fue la más horrenda de todas. Lamentablemente las dos últimas temporadas no variaron mucho de la 5ta.


El gran problema de la 6ta y 7ma temporada fue la rapidez con que se resolvían las historias, si antes una temporada se dedicaba casi entera a Ava Moore o al “Cortador”, ahora en cambio, una historia interesante no duraba más de tres capítulos, dejando en evidencia el deseo de un desenlace apurado. Claramente el caso emblemático fue el de Sean casado con una psicópata que la mata otro psicópata, original argumento que daba para mucho mas o el de la madre de Julia de novia con el italiano pedófilo y la pretensión de la custodia de sus nietos.


El progreso de los personajes, como siempre, fue prácticamente nulo. Christian Troy me dejó un enorme gusto amargo, mi intención no era que se convirtiera en un hombre santo y casto, pero si esperaba que al menos reconociera sus errores y se redimiera en parte de ellos, y aunque el hecho de dejar ir a Sean se ve un nítido cambio, creo que el guión pudo evolucionarlo mas, el ejemplo mas claro hubiese sido negar revolcarse con la madre de Kimber mientras éstas yacía en el fondo del mar. Un gesto de cordura y respeto para su muerta esposa pudo ser esa mínima señal que me hubiera gustado ver.


De Matt hay muy poco que hablar, desde que apareció Ava nuevamente en su vida, era bastante obvio en que iba a terminar. No me desconcertó en nada su decisión, quizás la serie agotó mucho la formula “sorpresa”, que al fin de cuentas, solo resultó que el televidente acabara adivinando el final “truculento” en cada episodio.


Sean con sus mismos problemas existenciales desde la primera temporada, me dejaron sin cuidado, todo el mundo sabia que ya no quería ser esa clase de cirujano ¿Era necesario darle mas vuelta a eso? Lo más interesante sobre él, fue el liberar a Julia, único personaje que realmente evolucionó, exorcizándose al fin de ese círculo maldito de amor y odio. Aplauso por ello.


Dentro de todo la “Season finale” fue digna. Nip/Tuck ya no daba para más temporadas. Triste, pero cierto. A pesar de la crítica me quedo con la sensación de haber visto una serie de culto, única y tal vez inigualable. Una serie que sin duda se extrañará por muchos años.

1 comentario:

  1. daniela te mentiria si te digo que yo veo esa serie.
    la verdad ni cable tengo
    jajajajxd
    bueno lo unico bueno que he leido y que me parece con que si coincido en este post
    es que el 3 d emarzo ocurrio algo grande mi cumple
    jajajaxd
    bueno
    saludos daniela a por cierto felicidades por el cambio de plantilla

    pd: yo si veia candy cuando era niño,!algú problema! jajajajxd , me enanta candy pero el final no!. es horrible y al fin descubri porque!

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