miércoles, 26 de agosto de 2009

Mi Amigo MOMÉ.


Una vez, como muchos hijos únicos, tuve un amigo imaginario de nombre Momé.


Momé era un niño, mas bajo que yo y nunca hablaba. Yo lo miraba desde abajo siempre desde el lado izquierdo mío. Tenía la tez blanca y un pelito negro, vestía de camisa y unos pantalones tipo colegio. Al igual que yo, mi amigo, tenía su familia: una mamá, un papá, una tía y una abuelita, la cual se mantenía sentada en una enorme silla de mimbre.


Contándolo así cualquiera diría que soy esquizofrenia, pero no (supongo) yo realmente los veía y los quería.


Lo que nunca me llamó la atención en su momento y ahora si, era el por qué Momé vivía conmigo y no con su familia. Por que claro, yo para ir donde sus parientes tenía que recorrer la mitad de santiago y meterme a unos arbustos ubicados a las afueras de un instituto capitalino y todo eso, siempre y cuando tuviera hora al médico y como yo pasaba resfriada, los veía mas o menos una vez al mes. Recuerdo a mi mamá esperarme como 15 minutos mientras los saludaba a todos para luego contarle qué tal estaban.


Mi familia al principio estaba preocupada por mi, además considerando que el Momé apareció en mi vida apenas al año y medio de vida, igual era extraño. Las teorías de los duendes, fantasmas y demases no tardaron en aparecer, sobretodo para mi tía Inés, experta en esos espectros. Y como yo más encima les decía que cada vez que Momé se iba, se metía a un hoyo al rincón de la pared, mas asustada estaba. Supongo que se imaginaba que se iba a la dimensión desconocida o algo así.


Mi mamá, prefirió lo más racional y me llevó al pediatra. Si a los 5 años no desaparecía Momé, estábamos en problemas.


A los 4 años me tocó el turno del Pre-Kinder y poco a poco y sin darme cuenta, Momé cada vez se volvió mas lejano. Quizás mas que mi entrada al colegio, lo sucedido fue motivado por una fuerza mayor, algo que estaba delante mío y nunca lo había dilusidado tan plenamente como a esa edad: La Televisión... si, la misma.


Un día, como cualquier otro, mi mamá me preguntó “Daniela ¿y Momé?” “No sé…debe estar por ahí” respondí mientras mis ojos permanecían pegados en un dibujo animado proyectado en mi nuevo descubrimiento. Ese día fue la última vez que lo imaginé.

1 comentario:

  1. bueno eso de tene un amigo imaginario no s´, yo fui hijo unico hata los 8 años y no me paso nada de eso, aunqu si m paso algo similar como no tenia con quien juga jugaba conmigo mismo con mi otro yo mi lao bueno y mi lao malo jaja algo asi, pero lo que tu me dics que vias al niñio se con uniforme y tu nisiquera habias ido al jardin de niños es procupne pero e dire algo
    si no conociera diria:
    QUE ETAS LOCA!!
    pero como te conozco voy a dcir que a lo mejor podia habe sido un duende como dice tu tí pero a lo mjo pudo ser que tu era o eres unos de los grupos a los cuales sE ls denomina NIÑOS INDIGOS, aquellos qu pueden ver ma alla de los vidente y taspasan dimensiones claro so solo cuando son niñospoque cuando cecen el don se les va como acabando.
    bueno al final mejor que lo allas dejdo ver.
    BENDITA SEA LA TV!!!

    POSTDA: SORRY PERO MI TECLADO ESTA MALO PO ESO SCRIBO ASI SIEMPRE ME PASA ESTO JAJAJ, BESOS Y GRACIAS POR AGEGAM AL FACE.

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